
se levantó
dijo sus oraciones
besó a sus padres
desayunó
se vistió
se acicaló
hasta quedar hermosa como una flor
tomó sus cosas de junto a la puerta
volvió a besar a sus padres
y sin saber por qué
los besó una vez más
salió
caminó contenta por la calle
feliz de ir a aprender las cosas de la vida
y en eso estaba
cuando la bomba del Imperio
sí
de ese que dice defender
los derechos de las mujeres
terminó con su vida de flor naciente
y la convirtió en nada
igual que al más de centenar y medio de sus compañeritas
tan solo eso
cientos de pétalos de rosa
bajo la tormenta de fuego
flotando etéreos
sobre el barro y la sangre
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