he muerto cuando has muerto sin saberlo
algo de mi ha traspuesto el lago oscuro
y el dolor más incomprensible y duro
ha hecho un nido en mi pecho sin quererlo
algo se ha destrozado entre mis venas
algo que no comprendo y sin embargo
guarda el rumor atenazante y largo
de las campanas que tañen las penas
la guitarra enmudece y no es el llanto
lo que corta la voz sino el espanto
de los días que quedan tras tu ausencia
tan solo vibran memorias del canto
acunando en la noche con su manto
el abrazo sin fin de tu querencia
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