dejó de leer lo que yo escribía dejó de avisarme los pequeños eventos que antes compartíamos sin mayor trámite cuando me quise sentar a su lado igual que otras personas huyó tres sillas más allá en realidad no debería importar y no importa pero algo así como una leve punzada me atenaza el corazón en cada pequeño descuido si me distraigo más de lo normal
paisito te desconozco y a la vez te reconozco roto por la desgracia sangrante en donde más te duele /tu pobre gente sencilla y trabajadora/ paisito mío tierra de la que nunca pensé irme pasara lo que pasara sombra de mi sangre sangre de mi sombra miro como te unes en la desgracia como late en el fondo de los andes un corazón que no sabía que existía gente humilde dando de lo poco que tiene gente trabajadora sobreponiéndose al miedo y la impotencia gente de todos los colores haciendo lo suyo /unos pocos estorban eso es cierto ladran en medio de la sombra/ pero la mayoría oye latir su corazón de barro y se deja llamar y une las manos donde el tiempo demuestra de lo que estamos hechos las lágrimas de dolor se convierten en orgullo por lo que hay en tu pecho por lo que se ha sembrado en tus entrañas por la buena madera que es tu esencia mi pequeño país me reconozco en ti como un espejo y miro más allá de las fronteras otros seres humanos nos arropan manos amigas corazones listos qué duro y a la vez que precioso tanto amor escondido que reluce estás herido como todos nosotros sangrando y sollozando y sin embargo sabes sabemos somos humanidad no estamos solos
el corazón de la mamá
es de un tejido elástico
ocupado mayormente por los hijos
y por los hijos de los hijos
así como por un par de mascotas entrañables
pero también están los amores de la adolescencia y por supuesto los padres y hermanos algunas profesoras de colegio y maestros de la universidad las amigas de fuertes brazos y hombros aguantadores las aficiones de siempre las palabras que ayudan a vivir la música que ayuda a no morir los viejos sabios de la humanidad y las películas que hacen llorar los hombres el padre de cada hijo los proyectos las ilusiones algunos platillos suculentos los que pasaron dando mordiscos y llevándose pedazos de sitios que todavía duelen los que se tuvieron que ir para siempre o los que no se pudieron quedar sombras recuerdos y gratitudes imperecederas y se estira se estira se estira hasta que un día ya no puede más y estalla de verdad dejando ver por fin el pequeño rincón en donde solamente quedas tú y tu pequeña luz azul